
| Fridel Julio Ramos-Azcuy | Evelyn Virginia Arias-Cedeño |
e9175
formación investigativa requiere de esta guía integral, es lógico que las IES
promuevan el desarrollo profesional del cuerpo docente, factor decisivo para el éxito
de la integración curricular de la IF como una práctica acompañada y verificable
(Alharbi, 2024; ISO, 2018).
Sin embargo, a pesar de la existencia de normas técnicas y referentes de
calidad para organizaciones educativas, no siempre esto se traduce en prácticas
institucionales estables para la IF (por ejemplo, productos investigativos definidos
por asignatura, rúbricas comunes, semilleros con carga horaria reconocida o
proyectos estudiantiles vinculados a líneas de investigación) (Turpo-Gebera et al.,
2020; Borja Tomás et al., 2025). La literatura regional también ha advertido que la
separación entre modelo educativo y práctica docente mantiene inercias que limitan
el desarrollo investigativo. Por ejemplo: desplazamiento de la investigación hacia el
final de la carrera, se concentra en una asignatura de metodología o se trabaja en
semilleros poco conectados con la trayectoria curricular. Esto se da especialmente
cuando el desarrollo profesional docente no acompaña las exigencias concretas de
la formación universitaria actual (por ejemplo, orientación metodológica de
trabajos, escritura académica, revisión de evidencias de aprendizaje (Alharbi, 2024;
Borja Tomás et al., 2025; Corona Meza, 2023).
La investigación institucional, en tanto función sustantiva, es reconocida en
Ecuador por la Ley Orgánica de Educación Superior, promulgada en 2010.
Complementariamente, el Reglamento de Régimen Académico del Consejo de
Educación Superior dispone la investigación formativa como uno de los dos niveles
con que cuenta la investigación institucional. Además, la reconoce como
componente del proceso de formación académica y eje transversal del currículo
(Asamblea Nacional del Ecuador [AN], 2010; Consejo de Educación Superior [CES],
2022). La masificación de la matrícula trae consigo la ampliación de demandas
académicas. Ahí radica la necesidad de articular, con mayor efectividad, la docencia
con la investigación en procesos formativos concretos (Labraña & Brunner, 2022). De
esta forma, desde la gestión institucional, cobran gran importancia los procesos
dirigidos a vincular la docencia masiva con espacios sistemáticos de práctica
científica.
En este contexto de ampliación de la demanda académica, más allá de
incorporar actividades investigativas al currículo, se requiere una gestión capaz de
ordenar responsabilidades, recursos, espacios de práctica y mecanismos de
seguimiento (Ros-García et al., 2023). Por tal motivo los modelos de gestión resultan
relevantes para articular la IF con la trayectoria académica del estudiante y vincular
asignaturas, semilleros, grupos de investigación y productos académicos dentro de
una lógica institucional más estable (López Ávila et al., 2025; Chigbu et al., 2023).
La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), se encuentra inmersa
en la actualización de sus procesos de gestión con el propósito de transitar hacia una
investigación estratégica, apalancada por el fortalecimiento de su capacidad
académica y la incorporación de docentes con grado doctoral. Para organizar la
producción científica, la institución establece seis grandes dominios académicos que
funcionan como marcos de referencia a nivel nacional: 1) hábitat, infraestructura y
movilidad; 2) política económica, competitividad institucional, innovación,